dissabte, de juny 09, 2007

LA IMPORTANCIA DE LO QUE NO SE VE


Esta semana se celebró en París el primer pleno del año de la Unión Europea Occidental (UEO), el segundo tiene lugar en diciembre. Como miembro de la asamblea presenté, juntamente con Doug Henderson, diputado laborista, un informe que lleva por título Las fuerzas terrestres europeas en las operaciones exteriores: personal y financiación. En el informe se pretendía abordar el estudio de cinco países: Gran Bretaña, Francia, Alemania, Polonia y España, aunque finalmente tuvimos que reducirlo a tres (Gran Bretaña, Francia y España) por problemas en la recogida de datos y en la celebración de las reuniones pertinentes con los otros dos. Sobre ello también podríamos hablar largo y tendido, pero no creo que tenga mayor interés en estos momentos, al fin y al cabo, las conclusiones a las que llegamos serían previsiblemente las mismas.

El primero de los objetivos del informe era tratar una dimensión sobre la que normalmente no se habla cuando se hace referencia a las Fuerzas Armadas: la dimensión más humana. Para ello, abordamos aspectos sobre la duración de las estancias en el extranjero de las tropas, la moral y la motivación de las mismas, el sistema de remuneración y el suministro de buenos equipos que les den seguridad, las ayudas y la información que en todo momento deben recibir sus familiares, la formación continuada y especializada de los militares,…

El segundo objetivo era poner en relieve los problemas o aspectos logísticos asociados a estas operaciones exteriores como son la financiación y la dificultad de reclutamiento con el que se encuentran todos los gobiernos europeos. Está claro, pues, que además de justificar, apoyar y defender políticamente determinadas intervenciones militares, hay que tener en cuenta “la cocina” de toda decisión política, sin la cual no se podría garantizar el éxito de estas intervenciones. Como casi siempre, lo que no se ve, tiene casi más importancia que lo que se resalta públicamente.

En este sentido, quiero hacer dos últimos apuntes, dos desiderata que por utópicos no deben dejar de anunciarse una y otra vez; creo que es la mejor manera de acabar transformándolos en realidad. En primer lugar, la necesidad de encontrar mecanismos de financiación comunitarios de las operaciones exteriores, ya que no parece admisible que los países que envían tropas sean además los que asuman prácticamente la totalidad del coste de la operación. Es cierto que para llegar a esto deberíamos tener a priori un posicionamiento común respecto a las operaciones que llevamos a cabo. La dificultad, parece claro, se da ya en origen. Todos somos conscientes que la política exterior de la UE no ha conseguido manifestarse de forma unánime en muchos de los temas principales, siendo, a mi modo de ver, una de las asignaturas pendientes más importantes de la Unión. En segundo lugar, también me parece prioritario conseguir que haya una mejor relación entre la OTAN y la UE para trabajar conjuntamente con una mayor coordinación y, en consecuencia, con mejores resultados. No tiene sentido que dos organizaciones que comparten valores y objetivos no aúnen esfuerzos.

Así, en el Proyecto de recomendación que pudimos aprobar por unanimidad en la asamblea de la UEO se presentan toda una serie de medidas que los gobiernos deberían tomar en cuenta. Esperemos que lo lean y avancemos algo en esta línea.

1 comentari:

Marcelo ha dit...

Salta a la vista de este blog su evocador título: "Justicia y Belleza", en la versión castellana. ¿Cuánto de lo bondadoso, bello y verdadero no se ve?. Casi todo diría yo. Creo que somos incapaces de percibirlo. Quizás si ampliaramos la percepción más allá de la visión podríamos llegar a “sentir” un poco más de lo bello, verdadero y bondadoso que hay en los actos de cada uno de nosotros. Aunque ello no importe demasiado, pues igualmente es. En su vacío, en su silencio, sigue siendo importante. A veces lo más importante lo es precisamente porque no se ve.