dimecres, de març 28, 2007

OTRA MIRADA...

¿Hay que hablar de políticas penitenciarias? ¿del caso concreto? ¿de la anécdota? ¿hay que usar frases hechas? ¿Sembrar dudas falaces que ni uno mismo se cree cuando las formula? O quizás sería mejor hablar del fondo, de lo esencial y no de lo coyuntural, de los puntos en los que estamos de acuerdo, utilizando un lenguaje y una exposición racional… ¿podemos hablar de qué podemos hacer para que la paz, la libertad y el fin de la violencia llegue? ¿podemos partir de la idea que todo demócrata quiere acabar con el terrorismo y no pactar con él? ¿podemos dar una imagen de unidad imprescindible para mostrar fortaleza?

Esto justamente es lo que me pareció que hicieron Ramón Jáuregui, Josu Erkoreka y Patxi Zabaleta en un debate sereno, sentido pero pensado, que tuvieron el otro día en un desayuno al que tuve la oportunidad de asistir. Me pareció que había un hilo conductor en sus exposiciones del que valdría la pena hablar más. Hay tres ejes claros en el asunto, tres ejes que suman, que se complementan, que son imprescindibles:

1. Acción policial, judicial, y aplicación del Estado de derecho en todos sus ámbitos contra el terrorismo.
2. Diálogo en el tramo final del proceso, cuando las circunstancias lo permitan, cuando haya habido cese de la violencia y ésta no condicione la política.
3. Máxima unidad entre los partidos. Más allá de los dos mayoritarios del Estado (PSOE, PP) también el resto de fuerzas que existen en Euskadi (PNV, especialmente, ya que representa al 55% de la población).

Falaz es considerar los dos primeros elementos como antagónicos o excluyentes: y que el Pacto por las libertades y contra el terrorismo representa 1 y la resolución aprobada en el Congreso de los Diputados esta legislatura representa 2 o que el PP representa y defiende 1 y el PSOE representa y defiende 2. Falaz, falso y de un maniqueísmo demasiado burdo como para que la ciudadanía se lo crea. Todos sabemos que 1 es fundamental y por ello ha sido la línea de actuación de todos los gobiernos, de todos. Y todos sabemos también que 2 será inevitable para acabar con el terrorismo, para acabar de verdad y que no se mantenga como una espada de Damocles que sombrea sobre nosotros. Un proceso tan complejo, con el apoyo social que ha tenido, con las manifestaciones aisladas y continuas que vemos se mantienen está claro que o hay un final dialogado lo que tendremos es un final incierto, que se puede reabrir en cualquier momento.

1 comentari:

Anònim ha dit...

Molt bé sr Batet...

Sin embargo, habría que añadir que su estado de diputada del PSOE y su enrevesada dialéctica no deja ver el trasfondo de lo que realmente está queriendo decir con este artículo. Cierto que es que el final está en el diálogo pero, ¿nos encontramos en el final?, ¿se llegaría a este final mediante el diálogo si se comienza haciendo uso y disfrute de éste desde el principio?.

En mi opinión, la respuesta a cada una de las dos preguntas anteriores es un "no" como una casa. Hay que tener cuidado a la hora de pensar que estamos en una situación favorable respecto del terrorismo, porque no es así, al menos no del todo.

El diálogo es inevitable, pero se corre un riesgo muy alto ya que nos pueden tomar el pelo: no hay que olvidar en ningún momento con qué clase de personas estamos dialogando. No se dialoga con gente letrada y respetuosa que quiere la independencia de un modo cívico, por el cotnrario, estamos poniendo palabras de por medio con un grupo que ve la solución a su problema mediante la violencia extrema.

No quiero que parezca que esto es una manifestación en contra de su artículo porque no lo es. Comencé diciendo que estaba de acuerdo, sin embargo, apelo a la prudencia y a la visión temporal del conflicto. No nos hallamos en el punto más adecuado, a mi parecer, para iniciar un diálogo incierto.

Un saludo afectuoso,

Tristram